sábado, 24 de abril de 2010

A pie de calle


Son las diez de la mañana. Saludo al encargado. Hablamos del tiempo y sale el tema estrella, la crisis. Y seguidamente el tema de inmigración;


- Nos quitan el trabajo.

- No puedo aparcar tranquilo, enseguida tengo a uno de “esos” diciéndome donde tengo que aparcar y encima tengo que darle propina.

- Todos los días aparecen más de 20 inmigrantes como aparcacoches.

- En muchas empresas no quedan trabajadores españoles, contratan unos cuantos inmigrantes, les pagan menos y les obligan a hacer más horas. Además dan de alta a dos y tienen cuatro sin contrato.

- Yo, antes, no tenía nada en contra de ellos, había trabajo para todos. Ahora mucha gente en el paro y “ellos” trabajando.

- “Ellos” tienen todo gratis, colegio, libros, comedor escolar, les ayudan en el alquiler, reciben todas las ayudas posibles. Y a “nosotros” nada, solo pagar impuestos.

- “Ellos” ponen un negocio y están 5 años sin pagar impuestos. Luego lo cambian de nombre y otros 4 años sin pagar.


Estas son algunas de las frases más oídas en cualquier conversación a pie de calle. Cuando alguna persona está en dificultades económicas lo más fácil es hacerse eco de lo que creen que es la causa de no tener trabajo. Lo cierto es que la inspección de trabajo no realiza adecuadamente su función. En los sectores más perjudicados por la crisis, es bastante usual ver trabajadores inmigrantes de pequeñas y medianas empresas que realizan labores que están vetadas a empresarios que cumplen con todos los requisitos legales, al no poder competir en precios.

Pienso que estamos llegando tarde a tomar medidas que palien en parte, los daños que la crisis está generando. El sentimiento anti-inmigrantes se extiende. Los grupos ultra se están nutriendo de jóvenes sin trabajo o que temen perderlo.

El sentimiento de falta de seguridad, aunque no sea real, también se extiende. Ver cantidad de jóvenes inmigrantes en casas abandonadas, en fuentes públicas recogiendo agua, escarbando en los contenedores, etc. Hace que los vecinos les achaquen todos los problemas que acontecen;

- Da miedo pasar por esa calle cuando anochece.

- Han aumentado los robos en los coches.

- Han entrado a robar en muchas casas.

- Me da miedo dejar que mi hija vaya sola al parque.


Cual es la solución, pues la verdad es un tema muy difícil de solucionar. Pero la administración debería estar para solucionar problemas, así que es necesario que se ponga a pensar en esto.

El derecho al trabajo, a una vivienda digna. El respeto a los derechos humanos. A igual trabajo, igual salario. Todo esto se ve comprometido cuando la crisis provoca; falta de trabajo, falta de recursos económicos, perder la vivienda, tener que buscarse la vida para subsistir.

Antes que estalle un conflicto social importante, estudiemos el problema y busquemos una solución.

domingo, 18 de abril de 2010

Pensamientos de un domingo por la tarde.

Llevamos una semana cargada. La política acapara la actualidad; el procesamiento a Garzón, la muerte del presidente polaco y todo su séquito, la nube de ceniza y el cierre de aeropuertos, el nombramiento de un tetrapléjico como alcalde de un municipio valenciano, la “supuesta” red corrupta dentro del P:P., etc… . Toda una semana muy intensa para un aficionado a la política.


En la red social “Facebook” somos muchos los que expresamos nuestras inquietudes, normalmente nos identificamos con artículos de opinión, noticias de prensa o comentarios en Blogs. Utilizamos nuestro tiempo para revisar nuestros correos, y ver lo que han publicado nuestros conocidos. Defendemos nuestros postulados y atacamos aquello que creemos que merece nuestra critica. Estamos continuamente creando un estado de opinión. Pero esto no basta, hay algo que no funciona.

Ayer se realizó una concentración en la plaza de la Virgen de Valencia. Se denunciaba la manipulación de canal 9, televisión autonómica valenciana. Todos en la Comunidad Valenciana somos conscientes de que esto ocurre desde la llegada al poder del P.P.. Desde hace tiempo se viene publicitando esta concentración en Facebook y otros medios. Aún así, eran unos pocos cientos los manifestantes, cuando tenían que haber sido miles.

La población, en general, está más preocupada de su vida cotidiana; la familia, el trabajo, la vivienda, llegar a final de mes, etc.. Ve los problemas como algo individual, pero no colectivo. Piensan que las administraciones funcionan de forma mecánica. No confían en los políticos. No creen que los partidos políticos tengan soluciones para sus problemas.

Los partidos políticos, en estos momentos no hacen llegar mensajes concretos y creíbles, sus políticos se han ganado una imagen de mediocridad y falta de carisma. Todo ello ganado a pulso en estos años. Cuando en vez de dar soluciones, estas se demoran. Se deja pasar el tiempo para que la sociedad por si misma ponga en marcha los mecanismos de corrección y regulación. Cuando se pasan el tiempo “vendiendo humo”, cuando los programas electorales no se cumplen y cuando se transmite a la sociedad que los políticos “una vez colocados, solo se preocupan por ellos mismos”.

Necesitamos que la labor política cambie, necesitamos políticos firmes que tomen decisiones, sin pensar en la opinión pública, basándose en los proyectos políticos de sus partidos y en los problemas reales de sus ciudadanos.

Entre otras muchas cosas; la buena gestión del dinero público es esencial. En estos momentos de crisis, es en lo que más se fijan los ciudadanos. Después de la publicación, esta semana, de la deuda de numerosos municipios valencianos un vecino me dijo; - algo tan fácil como saber “tanto ingreso, tanto gasto” no se aplica. Los proveedores de las administraciones necesitan cobrar para subsistir. ¿Para cuando el límite de gasto en las administraciones?. En el artículo se hablaba de ayuntamientos pequeños con deudas de millones de euros.

Son los partidos y sus políticos los que tienen que volver a ganar la confianza de los ciudadanos. Menos imagen, menos palabras y más hechos. Hay problemas sencillos y reales que necesitan una rápida solución. A veces, simplemente, es cuestión de mayor preocupación y una buena organización.